lunes, 4 de septiembre de 2017

"La concentración poblacional condiciona electoralmente", por Jorge Alvarez Nuñez

La la reforma Constitucional de 1994 modificó, al eliminar el Colegio electoral vigente desde la Constitución de 1853, el sistema de selección de presidentes y vice en nuestro país y por ende el funcionamiento del sistema de partidos políticos.
All designarse al País como distrito único, los electores de la fórmula pasamos a ser los ciudadanos bajo la consigna “Un voto un ciudadano” y desde entonces, salvo el Movimiento Popular Neuquino, desaparecieron todos los partidos políticos provinciales; Autonomistas y  liberales de Corrientes, Acción Chaqueña, Renovadores Salteños, Los Bloquistas y  la Cruzada Renovadora de San Juan, el Movimiento Popular Jujeño, etc.
Nuestro país cuenta con más de 2110 municipios, en solo 60 (sesenta) de ellos habita poco más del 66% del electorado nacional. El 33% vive en los 2050 restantes.
De los sesenta Municipios más poblados del país, 29 están en la provincia de Buenos Aires, donde residen 4 de cada diez habitantes, distribuidos a su vez con el siguiente peso electoral.

- 29 Municipios representan el 71% del electorado (La Matanza, La Plata, Mar del Plata, Lomas de Zamora, San Martín, Moreno, Pilar, Tres de Febrero, Tigre, San Isidro, Lanus, Quilmes, José C Paz, Morón, Avellaneda, Bahía Blanca, Almirante Brown, Merlo, Junin, San Miguel, etc)

- 64 Municipios representan el 23% (Bolivar, Salto, Dolores, etc)

-42 Municipios solo el 6 % del electorado provincial (Ciudades con menos de 20000 habitantes)

Luego del fallido Gobierno de la Alianza, el Peronismo se hizo de los gobiernos municipales de todos los grandes municipios, con la excepción de CABA, Rosario, Mendoza y otras ciudades del interior del país. 
Desde entonces y hasta el 2015, el Peronismo consolidó su supremacía electoral en todos los niveles de gobierno. Para elegir presidente, el país es un distrito único con sistema de ballotage y las grandes ciudades son los grandes electores.

Para la conformación del parlamento, por su parte, se requiere de estrategias diferenciadas, ya que existe;
- Sobrevaloración de las provincias chicas: La selección de la misma cantidad de Senadores por provincia (tres, dos de la mayoría y uno de la minoría) le otorga un poder de negociación descomunal a las provincias de menor cantidad de habitantes, a su vez estas provincias son las que en su seno tienen sistemas internos electorales que no permiten la competencia sana y por el contrario tienden a comportarse como feudos que se vuelven oficialistas del poder central de turno para mantener su poder local.

Es por esto que el PJ mantiene su poderío como actor central de la política nacional. Puede no ganar las elecciones, pero no se puede gobernar sin Peronismo.

Su poder territorial en la mayoría de las provincias Argentinas desde 1983 a la fecha lo posiciona como un actor de relevancia superlativa en las cámaras legislativas, en especial en el Senado. Cuando es gobierno central el PJ se unifica en torno al presidente, cuando es oposición se dispersa y se divide para maximizar su capacidad de negociación a fin de obtener la mayor cantidad posible de recursos.
El sistema político argentino del siglo XX comienza a crujir con la reforma constitucional del 94, ahora se presenta una nueva ocasión de un posible cambio con la idea de desmontar el peso como gran elector al municipio de La Matanza y probablemente, el hecho que el PJ no gobierne la Provincia de Bs As por dos periodos (MEV tiene altas chances de ser relecta) y esto condiciona sin dudas la organización de alianzas y estrategias electorales a nivel nacional del PJ esperándose que un sector decida cerrar una alianza con CAMBIEMOS para el 2019

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