martes, 13 de septiembre de 2011

Araceli Gonzalez, Luisana Lopilato y Natalia Oreiro abren sus corazones en una espectacular producción fotográfica

Nuestras diosas viven etapas diferentes: Araceli está en pareja con Fabián Mazzei desde hace cuatro años, Natalia espera su primer hijo para enero y Luisana lleva cinco meses casada con Michael Bublé. Las tres forman parte del team de embajadoras de L’Oréal París en Argentina en esta entrevista hablaron de todo: el amor, la maternidad, la edad y el cuidado de la figura.
Araceli González muestra estar en una etapa en la cual está “más preocupada por llegar a los 50 con la cabeza bien centrada que con mis curvas perfectas”. Asegura creer en el amor para toda la vida y se reconoce “obsesiva del orden y la limpieza. Me puedo quedar hasta las cuatro de la mañana acomodando mi vestidor”. De su cuerpo dice que no se obsesiona ni preocupa, sino que se ocupa. Sigue una buena alimentación y hace actividad física. Como madre se define “obsesiva y protectora. Estoy muy pendiente de ellos y cuando Flor se fue a vivir sola me costó muchísimo hacerme a la idea. Me asusta el nido vacío”.
Luisana Lopilato admite que es “cero competitiva y jamás empuje a otra persona para sacar ventaja. Pero reconozcamos que cuando hay muchas mujeres juntas, algún problema surge. Somos más “yeguitas”, ¿no?”. También asegura que “me encantaría llegar a vieja con el hombre que elijo hoy” y, como Araceli, se considera una “maniática de la limpieza y el orden. Necesito que todo esté reluciente.” Sobre la maternidad Luisana dice que “la veo a Natalia con su pancita y me dan unas ganas de ser madre. Siempre dije que me gustaría ser una mamá joven”. En 20 años más se imagina “¡gorda! ¡Una gordita feliz! Pienso que después de ser mamá estas caderas no van a volver más a su lugar.
Natalia Oreiro cree que sus personajes fueron los responsables de que la gente la sintiera más cercana. Confiesa que en la convivencia “no soporto los ruidos. En mi vida íntima, necesito espacios con mucha tranquilidad, detesto los lugares crispados”. Sobre su próxima maternidad, asegura que siempre va a estar para apoyar a su hijo y consolarlo, “me parece que todos tenemos que atravesar nuestras propias experiencias para aprender”. Con respecto al paso del tiempo, a Natalia sólo le preocupa que pase en vano. “Pero, como soy una mujer curiosa, siento que viví muchísimas cosas y que si sigo a este ritmo, cuando tenga 60 años, voy a estar feliz con todo lo transitado”. (Revista Hola! www.hola.com.ar)

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